Una vista critica de la ley 1098 y 115

Ley 1098 del 2006. Código Infancia.

Esta ley tiene como finalidad garantizar el desarrollo integral de los niños, niñas y jóvenes de Colombia, tanto en su núcleo familiar como miembros activos de una sociedad. El objetivo es establecer normas claras para la protección integral de los menores de edad, garantizando el ejercicio de sus derechos, deberes y libertades consagradas en instrumentos internacionales de derechos humanos. Debe haber una corresponsabilidad por parte del Estado, la familia y la sociedad, brindando derecho a la vida, a su integridad, a una alimentación nutritiva, a una identidad y registro de esta por parte del Estado, a fomentar ambientes que desarrollen sus capacidades artísticas. Deportivos, científicos y culturales, abstenerse de explotación física, mental y económica y brindar una salud de calidad no menos importante es el derecho a la educación que tienen las instituciones educativas como base fundamental de su cumplimiento. Pero estas necesitan del Estado que sean financiadas, que se capaciten a los docentes para que sean de calidad y que tengan una cobertura a nivel nacional. Las instituciones educativas deben ser garantes de calidad, de desarrollo ético y moral de los estudiantes, de brindar un acompañamiento en el desarrollo integral de los niños y jóvenes y de brindar protección, acceso y permanencia

Pero los niños y jóvenes también tienen deberes como miembros de una sociedad. Deben respetar a sus padres mayores y semejantes. Deben respetar la vida e integridad de otras personas. Cuidar el medio ambiente, respetar otras culturas, etnias y costumbres.

En dado caso de no cumplir con estas normas y deberes establecidos, los menores de 14 años de edad cargarán la responsabilidad de sus padres y serán ellos quienes sean los encargados de reparar todos los daños causados, sea por sanción, trabajo comunitario o privación de la libertad. Por otro lado, los menores entre 14 y dieciocho años de edad que incumplan estas normas serán sancionados de acuerdo a su falta. Dentro de eso, está la amonestación, la prestación del servicio a la comunidad, la intervención en medio de semicerrados o la privación de la libertad en centros de atención especializados.

Por otra parte, los adultos que incumplen con los derechos de los niños y jóvenes. Enfrentarán cargos judiciales y las entidades como la Policía, Infancia, Adolescencia, Contraloría, Procuraduría, Instituto Colombiano de Bienestar Familiar y Defensoría del Pueblo deberán ser garantes de los mismos.

Inclusión educativa.

La inclusión debe ir más allá de integrar a las personas que están por fuera del sistema educativo por razones sociales, culturales, políticas, geográficas o económicas. Incluir también significa reconocer que todos somos diferentes, que contextos sociales y educativos requieren de estrategias diferentes para que la educación sea pertinente. Significa reconocer las diferencias emocionales y cognitivas en los estudiantes, implementar currículos que tengan en cuenta las necesidades locales. La educación debe ser incluyente para construir paz.

Es necesaria una política de educación inclusiva para Colombia, porque como estrategia para la inclusión social está sustentada en un enfoque de derechos. En ese sentido, la política de educación inclusiva es esencial para poder atender a todos esos grupos que, por razones históricas, han sido excluidos del sistema educativo.

También es necesario tener los lineamientos y las orientaciones para que todos los niños y niñas, jóvenes y adolescentes de nuestro territorio nacional puedan ingresar al sistema educativo, permanecer en él y, por supuesto, alcanzar sus objetivos de formación en las mismas condiciones, independientemente de su procedencia, de su etnia, de su condición social y, por supuesto, de algunas limitaciones que puedan tener ellos al asistir a una escuela que es en sí inclusiva.

Para todos es necesaria una política de educación superior inclusiva, porque la educación inclusiva es una estrategia para la inclusión social. ¿Esto qué significa? Significa qué es el conjunto de acciones para que todos aquellos que quieran entrar a la educación superior puedan hacerlo, puedan permanecer y puedan graduarse de un programa de educación superior. Por eso es importante como ente rector, el ministro de Educación Nacional plantear referentes de calidad, los lineamientos curriculares, los estándares básicos de competencias y, por supuesto, las orientaciones pedagógicas hacia la Secretaría de Educación.

Este país necesita docentes inclusivos y esto significa, qué hay que establecer cuál es el perfil de este docente inclusivo. ¿Qué debía hacer un docente inclusivo? Se requiere que este, diseñe espacios de trabajo conjunto, entre los docentes para trabajar temas de inclusión, para capacitar a los docentes en formación de inclusión educativa. Y lograr espacios de capacitación para docentes. Desafortunadamente en Colombia la mayoría de instituciones privadas y públicas no están capacitando a los educadores en temas de inclusión.

Teniendo en cuenta lo anterior podemos decir que una educación de calidad, es una educación inclusiva, porque además de estar relacionada con el tema de la competitividad, está relacionada específicamente con el desarrollo integral de la persona. En ese sentido, es una educación que pretende formar mejores seres humanos, ciudadanos respetuosos de lo público, personas que conviven en paz. En ese sentido, se tiene que hacer un esfuerzo para articular todas las acciones de educación inclusiva en los diferentes niveles educativos. 
 

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